La diversidad de combustibles es importante. Se necesitan varias fuentes de energía para satisfacer nuestras necesidades de electricidad: nuclear, gas natural, solar y eólica. Desafortunadamente, la competencia es grande y las plantas de energía nuclear de nuestra nación luchan por competir.

Para los 1,700 empleados de las estaciones de generación de Salem y Hope Creek de PSEG Nuclear, nuestra prioridad número uno es proporcionar energía segura, limpia y confiable a toda la región. South Jersey no solo es el lugar donde hacemos negocios; también es nuestro hogar. Como uno de los mayores empleadores de la región, también podemos apreciar el impacto que tenemos en la comunidad local todos los días.

Desde 2013, se han cerrado o anunciado el cierre prematuro de 8 estaciones de generación de energía nuclear debido a razones estrictamente económicas y se ha anunciado que cuatro más están en riesgo de cierre prematuro. Cada planta que cierre implica un daño real a la economía local en que se encuentra y casi con total seguridad dará como resultado el reemplazo de una fuente de energía limpia por una que emitirá sustancias contaminantes y carbono.

No podemos dejar que eso ocurra en New Jersey.

Otros estados ya han comenzado a tomar medidas. New York aprobó una nueva Norma de energía limpia que dispone que el 50 por ciento de la energía del estado debe provenir de fuentes renovables para el año 2030, incluyendo la energía nuclear. Se trata de un hito muy importante porque reconoce el aporte de la energía nuclear a las metas de reducción de carbono del estado.

Este reconocimiento también significa que las plantas de energía nuclear de New York compartirán aproximadamente unos $965 millones en créditos por energía limpia y no contaminante, que los propietarios de plantas aducen que necesitan para enfrentar las presiones económicas que afectan a las plantas de energía nuclear de los Estados Unidos.

La solución de New York ya ha impedido que una planta de energía nuclear, la planta James A. FitzPatrick en Scriba, N.Y., sea cerrada prematuramente. Su propietario, Entergy, había dicho que la planta cerraría el año próximo, dejando a 600 empleados sin trabajo. Cuando se aprobaron los créditos por energía limpia de New York, Exelon aceptó asumir la planta Fitzpatrick y mantenerla funcionando hasta el año 2034.

En PSEG, hemos informado y advertido a los reguladores y legisladores sobre los desafíos que enfrenta la industria de la energía nuclear y sobre la necesidad de reconocer el impacto positivo que nuestras plantas tienen en el aire puro y la economía de South Jersey.

Sin energía nuclear, el medioambiente sufrirá así como también los miles de personas en los que impactan nuestras plantas, los pequeños negocios y las organizaciones comunitarias que tanto dependen de nuestro apoyo. Tenemos que tomar medidas en apoyo de la energía nuclear: se lo debemos tanto a ellos como a nosotros mismos.

Si las tendencias anteriores continúan o empeoran, nuestras plantas nucleares podrían dejar de ser económicamente competitivas cosa que nos obligaría a retirarlas de funcionamiento antes de finalizada su vida útil. Es importante que nos adelantemos a los acontecimientos en New Jersey antes de llegar a un punto límite. Seguiremos promoviendo el establecimiento de políticas contundentes que reconozcan que la energía nuclear es una energía limpia y una parte importante de un portafolio de fuentes de energía diverso y confiable.”

Peter P. Sena

Peter P. Sena

Presidente, PSEG Nuclear

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